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16 junio 2008

Pasión turca en una Euro apasionante


Esta Euro está recuperando la esencia de los torneos de selecciones brindándonos partidos sublimes. Van 18 encuentros disputados y ya hemos podido vivir al menos 5 para tener grabados y guardados de por vida en nuestra videoteca particular. Gracias a este enorme invento llamado fútbol ayer pudimos disfrutar de un República Checa-Turquía que ya ha entrado para siempre en la historia de las Eurocopas. Fue antológico, maravilloso. Hubo lluvia, sangre, encontronazos, expulsiones, lesiones, remontada inverosímil con cantada de un grande como Cech

Los checos salieron mucho más enchufados al partido ante una Turquía demasiado agazapada atrás. Sionko volvió a ser el checo más en forma y en un centro de Grygera el gigantón Koller puso el 1-0. Demasiado fácil. Tras el descanso Terim movió sus fichas y permitió que 'multiusos Tuncay' entrara más en juego. Los turcos pasaron a dominar el partido por completo y Arda Turan (el chico de oro del fútbol otomano) se engrandeció por la izquierda. Se mascaba el 1-1, y eso que todavía faltaban por entrar en escena Altintop y Nihat. Entonces ocurrió la jugada clave del partido, la que iba a cambiarlo todo, aunque nadie imaginaba que para el bien de los turcos: la lesión de Emre Güngör. Con el central fuera de juego, Koller falló un mano a mano ante Volkan Demirel. En la jugada siguiente y todavía con el agujero en la defensa turca sin paliar, Plasil marcó el 2-0. El gol dejó muy tocada a Turquía, que perdió la frescura mostrada hasta el momento, y adormeció a los checos, que ya pensaban en Croacia. Aún y así, pudo llegar el tercero en un remate al poste de Polak. Pero no entró y en el siguiente ataque turco Altintop se internó por la derecha para darle un balón fantástico a Turan (el mismo que noqueó a Suiza). Disparo ajustadísimo y 2-1. El ya habitual juego anárquico de Turquía se convirtió en un ataque a corazón abierto que tendría como protagonista al crack adormecido hasta el momento. Otra jugada por la derecha de Altintop terminó con un centro templadito que a Cech se le hizo pesadísimo. Balón muerto y gol de Nihat. Los famosos penaltis de la fase de grupos eran ya una realidad para cualquier equipo que no fuera Turquía, que vivía ya en plena pasión turca. En la siguiente jugada, pase al hueco de Altintop (y van 3), fuera de juego pésimamente montado por los veteranos defensas checos y mano a mano de Nihat frente a Cech. Balón a la escuadra y locura colectiva. Menos mal que el REC sigue encendido. Y todavía quedaba el toque épico a asunto, el recuerdo que lo de ayer fue histórico, fantástico… Balón dividido en el área turca que no termina en gol checo de milagro y Volkan Demirel se autoexpulsa. ¿Rustu? No quedan cambios y Tuncay, que minutos antes de la remontada se había disfrazado de mensajero para llevarle el banderín al asistente en una carrera prodigiosa, se pone los guantes para poner el cerrojo. Si hubiera llegado el 3-3 la tanda de penaltis habría sido estelar, pero Turquía ya no estaba para más sobresaltos. El conjunto de Terim llenó de pasión los televisores de media Europa y nos recordó lo grande que es esta competición, y eso que a nadie se le escapa que lo mejor todavía está por llegar. Al otro lado queda una República Checa que ha hecho mucho más de lo esperado. Se reterminó un ciclo ya finiquitado de un conjunto maravilloso que tuvo su oportunidad en la Euro de Portugal.

Lo de ayer fue tremebundo para los checos y apasionante para Turquía, que volverá a buscar el milagro frente a Croacia, que ya sabe que no puede celebrar la victoria hasta el pitido final. Se avecina otro encuentro para darle a REC sin pestañear. Esta Euro está preciosa, ya tocaba.


La tarjeta roja: para Volkan Demirel, por autoexpulsarse en el momento álgido del encuentro. Si había logrado quitarse la etiqueta de "portero irregular" cuajando una buena fase de grupos, ayer mostró su peor cara entrando en el juego del veterano Koller agrediéndole delante mismo del árbitro. Sin cambios disponibles, Tuncay improvisó. Ahora Rustu tendrá su oportunidad frente a Croacia mientras Volkan Demirel se despide (veremos cuántos partidos le caen) de la Euro de la peor forma posible.

04 junio 2008

Análisis 1 antes del pistoletazo


Siempre me ha puesto la Euro. Es una competición corta, fina y con pocas selecciones menores. En esta edición estarán todas las grandes–con la baja de Inglaterra, eso sí- y con Austria como única cenicienta pura. Entre las demás, obviamente, hay distintos niveles, pero no se descartan sorpresas, pues las favoritas no parten, en general, en buena forma. Digamos que no está el Brasil de turno. El único “pero” de este producto made un UEFA es el sorteo que, como ya comenté en su día, evita ya de antemano muchísimos enfrentamientos. Es por ello que creo oportuno dividir el análisis en dos partes: grupos A-B y grupos C-D.

Grupos A-B

La nueva fórmula de cruces de cuartos y semis que la UEFA instauró tras repetirse el Grecia-Portugal en el partido inaugural y en la final de la pasada Euro provoca que, de entre las 8 selecciones que configuran los grupos A y B, surja sí o sí uno de los finalistas. En el grupo A hay un claro favorito: Portugal. Con una plantilla que combina a la perfección la juventud con la veteranía, el talento individual con el saber hacer de un conjunto de largo recorrido, los pupilos de Scolari, actuales subcampeones de Europa, deben dar el golpe definitivo que encumbre dos grandes generaciones de futbolistas en lo más alto. Lo que los Baia, Couto, Joao Pinto, Rui Costa y Figo no lograron jamás, ahora vuelve a estar al alcance. Portugal cuenta con un auténtico equipazo. Defensa sólida y llena de peones (Miguel, Bosingwa, Pepe, Alves, Carvalho, Ferreira, Meira), un centro del campo fantástico con múltiples opciones (Veloso, Moutinho, Petit, Deco, Meireles) y un ataque por bandas demoledor (Cristiano Ronaldo, Nani, Quaresma, Simao). Sus puntos débiles son sin duda la portería (Ricardo es demasiado irregular para un campeonato del KO) y el ‘9’ que remate lo que los jugones fabriquen. Almeida, Postiga y Nuno Gomes no son malos goleadores, pero es evidente que a Portugal le falta un killer de primerísimo nivel. Dando a Portugal como claro favorito, la lucha por la segunda plaza será apasionante. A priori la República Checa debería contar con muchos números, pero yo veo ahí uno de los posibles batacazos. Su momentum fue en Portugal, pero aquella fatídica semifinal frente a Grecia terminó con una grandiosa selección que hoy es ya demasiado mayor. Los Koller, Galasek, Poborsky, Nedved, Smicer y cia no han encontrado sucesor. De existir existen, pero todavía están muy verdes. Además, la estrella, Rosicky, es baja por lesión. La verdad es que el equipo del eterno Brückner es toda una incógnita. Siguen Koller, Baros, Cech, Jankulovsky, Galasek, Grygera y Ujfalusi y se han añadido jóvenes talentos (Kadlec, Fenin, Sverkos) que deben coger el relevo del equipo que maravilló a Europa en 2004, pero está claro que esta Euro les llega en el peor momento, en pleno cambio generacional. Y si hay un equipo que está llamado a dar la campanada y dejar fuera a la República Checa este no es otro que Suiza. Primero por ser anfitrión, y segundo porque posee un equipo muy interesante. Ya lo demostraron en el Mundial y ahora quieren –y pueden- llegar todavía más lejos. Hace unos años, decir Suiza era decir Chapuisat y Sforza. Hoy, en cambio, Jacob Kuhn cuenta con un plantel joven y equilibrado con nombres que cada vez suenan con más fuerza en el panorama internacional: Djourou, Degen, Gelson Fernandes, Barnetta, Senderos, Berhami o Vonlanthen son sólo un ejemplo del poderío de esta joven selección, sin olvidarnos de Frei, Yakin y de Gygax. La sorpresa podría ser Derdiyok, jovencísimo delantero que esta temporada ha dado que hablar en el Basilea y que, curiosamente, tiene doble nacionalidad: la suiza y la turca. Es curioso porque Turquía es la cuarta en discordia. La selección otomana no está en una fase final desde el Mundial de Corea y Japón (eso sí, fue tercera) y llegó a esta Eurocopa con mucho sufrimiento (repesca incluída). Fuera de la lista los tres estiletes del fútbol turco de los últimos años (Rustu, Basturk y Sukur), el mando pasa ahora a manos de Hamit Altintop (sale de una lesión) y de Nihat. A su alrededor, Tuncay, Emre y, sobre todo, el joven Turan deben aportar el fútbol en un equipo excesivamente anárquico capaz de lo mejor y de lo peor. Su mayor arma, la velocidad ofensiva. En contra, el descontrol táctico, la falta de experiencia en grandes competiciones de selecciones y la endeblez defensiva.


Mi pronóstico: 1º Portugal, 2º Suiza.


Si decía que el grupo A está equilibradísimo, ocurre todo lo contrario en el B, en el que Alemania y Croacia no deberían tener excesivos problemas (lo demás sería noticia). Los teutones son unos de los grandes favoritos para el triunfo final. Si en su Mundial empezaron con dudas y terminaron gustando y mucho ahora parece que podrían llevarse el gato al agua. Sobre todo porque Löw es un entrenador de ideas fijas. 4-4-2 con piezas básicas en cada puesto, fútbol compacto sin florituras pero con una gran pegada y a pasar el rodillo. Sus puntos fuertes siguen siendo la facilidad goleadora -Klose volverá a ser el hombre gol, secundado por Podolski, Gómez y Kurany-. Lahm, Friedrich y Jansen se repartirán los laterales mientras Mertersacker y Metzelder (dos centrales experimentados) son fijos para Löw. La otra gran noticia es el semiretorno del gran Ballack, su hombre franquicia, que ha vuelto a recuperar cierto nivel tras año y medio dubitativo en Londres. Las dudas aparecen en la portería (Lehman no está nada bien) y en el centro del campo, en el que faltan jugadores técnicos que aporten el último pase.


La otra gran favorita del grupo es, sin duda, Croacia. El equipo de la machada de Wembley está llamado a llegar muy lejos y recordar aquel fantástico plantel que maravilló en el Mundial de Francia. Nombrar a Suker, Jarni, Boban, Prosinecki, Vlaovic… es mucho decir, pero aquí están los Modric, Kranjcar, Corluka, Srna, Rakitic y demás para dar el puñetazo en la mesa. Lástima de la lesión de la guinda, de Eduardo da Silva, aunque ahí estarán Petric, Olic, el joven Kalinic y Klasnic –recuperado de dos transplantes de riñón- para aportar el gol de esta joven selección en la que hay puestas grandes esperanzas. Croacia es un conjunto alegre, con un centro del campo compensado y con dos jugadores excelsos: Modric y Kranjcar. Aún sin Eduardo, Petric, Olic, Klasnic y los llegadores tienen suficiente gol como para dar la talla. Como ocurre con otras selecciones, la parte negativa del equipo se encuentra atrás, donde falta velocidad y solidez. Que Croacia y Alemania no estuvieran en los cuartos de final sería una bomba en toda regla. No obstante, Polonia espera dar la sorpresa tras su desastroso Mundial 2006. Sin hacer prácticamente ruido, el nuevo conjunto de Beenhakker se coló en la Euro quedando primera de grupo, por delante de Portugal y Serbia. Es un equipo compacto, que basa su juego en el colectivo. Sin individualidades, sin grandes nombres, pero con un trabajo físico-táctico envidiable. Este es el leitmotiv de esta selección, que cuenta con Boruc, Smolarek, Kryznówek y el veterano Zurawski como mejores jugadores. Puede que sea demasiado poco al lado de las dos grandes del grupo.

Por último, queda la cenicienta y anfitriona Austria. Que sumara alguna victoria ya sería todo un éxito, y es que ocupa el puesto 101 en el ránking de selecciones. Parte del éxito que pueda lograr Austria estará en la bota zurda del joven Ivanschitz, capitán y estrella del equipo, aunque su presencia parece que no será suficiente. Fuera de las fases finales desde 1998, el conjunto que dirige Josef Hickersberger ha mostrado muchos problemas en sus últimos partidos amistosos. Sin conjunción, sin un esquema de juego claro, sin fortaleza defensiva y, sobre todo, sin gol. Hasta el punto que vuelve a la selección el veterano Ivica Vastic, de 38 años. El miedo al ridículo es tal que hasta sus propios aficionados pidieron que su selección fuera excluida de la Euro por falta de nivel. Sus opciones reales son ínfimas, pero no estaría mal fijarse en Prodl, Linz, Hoffer, Pogatetz, Harnik, a parte de, obviamente, Ivanschitz.

Mi pronóstico: 1º Croacia, 2º Alemania

Bien amigos/as, hoy me voy de viaje y no volveré hasta el martes. Cuando retorne colgaré el análisis sobre los grupos C y D. Cuando eso ocurra ya se habrá disputado la primera jornada de la Euro, por lo que cuelgo antes mis pronósticos para estos grupos:

Mi pronóstico grupo C: 1º Francia, 2º Italia (creo que Rumanía tiene la llave de los que pasan).

Mi pronóstico grupo D: 1º España, 2º Rusia


Disfrutad de la Euro!


04 diciembre 2007

Euro 08. Primeras impresiones


Finalizada la clasificación para la fase final, con las bolas calientes y frías abiertas y repartidas y con el balón y las sedes oficialmente presentadas, el olorcillo a Eurocopa es fantástico. Es por ello que con éste se inicia una serie de artículos referentes a la Euro 2008 que se disputará en Austria y Suiza. Son las primeras impresiones. Más adelante desmenuzaré con mayor profundidad el nivel de cada grupo, la clásica y odiosa "lista negra" (jugadores que se pierden el torneo por lesión, apunten ya uno, el suizo del OL Patrick Müller) y una pequeña sorpresa que estoy preparando y que, por desgracia, todavía está en fase embrionaria.

Sorteo

Poco puedo añadir que no se haya dicho ya. Sobre todo quiero mostrar mi malestar por la configuración de los cruces de cuartos y semifinales, que evitan ya, antes de empezar, algunos emparejamientos. Así, por ejemplo, es imposible una final Francia-Italia o Portugal-Alemania, como una semifinal Francia-Alemania o Portugal-Holanda. La única explicación algo coherente a esta decisión de la UEFA radica en la idea que la final sea un partido inédito en el torneo. Quiero decir. En la pasada Euro, Grecia y Portugal se enfrentaron en la primera fase y en la final. Ahora, con el cambio de recorrido, este hecho es imposible, pero las consecuencias son, según mi opinión, peores.

Este itinerario prefijado provoca que, entre Portugal, República Checa, Turquía, Suiza, Alemania, Croacia, Austria y Polonia salga sí o sí uno de los finalistas. Lo mismo ocurre entre los de los grupos C y D. Es bastante evidente la descompensación entre los 8 primeros y los segundos, siendo, a priori, Portugal y Alemania los grandes beneficiados, con permiso del siempre competitivo combinado checo y de las dos grandes outsiders: Suiza y Croacia. En el otro lado, las potencias se han concentrado en el Grupo C, en el que Holanda, Francia e Italia pelearán por no irse a casa antes de tiempo. Rumanía, otra fuera del guión pero con cosas por decir, ha tenido muy mala suerte y goza de escasas opciones. ¿El D? España ha tenido flor y no debería sufrir para estar en cuartos –sería lamentable que no pasase de ronda-. Ahora bien, lo que le espera en cuartos y en semis, en caso de llegar, será terrorífico, pues Francia e Italia son las dos selecciones europeas con mayor presencia en finales de Euros y Mundiales de los últimos años. Siempre hay sorpresas, pero no veo ni a Rumanía, ni a Grecia, ni a Suecia en semis. La otra duda es Rusia, que en un hipotético cruce con Holanda podría tener sus opciones.

La tarjeta roja: Para quiénes escogieron y/o proyectaron las sedes. Serán 8 y seguro que maravillosas, ultramodernas y multifuncionales, pero también pequeñas. Es normal, ¿para qué quieren en Suiza cuatro estadios enormes si la UEFA sólo obliga a un mínimo de 30.000 espectadores? Ello repercute negativamente en el espectador. Ha habido una avalancha de demanda de entradas que no podrá ser saciada. Entre patrocinadores y demás pocos serán los agraciados que podrán visitar las bellas ciudades imperiales austríacas y los paisajes heidianos suizos con la excusa de vivir in situ la fiesta del fútbol. Lo peor de todo es que luego veremos huecos en los estadios, como ya sucediera en Portugal y en Alemania.