07 marzo 2008

Nueva sección: la firma invitada

Hacía tiempo que me venía rondando por la cabeza aplicar en el blog lo que muchos otros hicieron antes: las firmas invitadas. Es por eso que le he pedido a mi colega Víctor Hidalgo, colaborador de El 9 Esportiu de Catalunya y gran periquito, que elaborara un texto relacionado con la próxima visita de su Espanyol al Bernabéu. No nos engañemos, este sábado todos los culés seremos un poco pericos.
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Último asalto al Bernabéu (Gracias Lardín).
Por Víctor Hidalgo
Fue una noche de enero de 1996, Sarrià daba los últimos coletazos de su historia y yo los de mi adolescencia. Agazapado tras mi bandera, mitad senyera, mitad blanquiazul, esperaba que mi padre me recogiera a la vuelta del trabajo para acudir al paraíso, un paraíso compuesto de vetustas gradas de cemento que se alzaban imponentes ante mi, y que a pesar de no ser estéticamente lo más logrado del mundo, aquella noche consiguieron que me enamorara de ellas (si no lo estaba ya). Estaba a punto de conocer a uno de los delanteros más grandes de la casa que el destino me tenía preparado: Jordi Lardín.

Lardín (Manresa, 1973) marcó un antes y un después en aquel Espanyol de la temporada 95/96. La muerte de Fernando Lara el verano antes, al que todos daban como futuro presidente tras la marcha de Perelló, y la sombra de la eterna deuda planeando ya sobre Sarrià, no presagiaban nada bueno. El equipo se sobrepuso a todo eso y Lardín fue, junto a la gestión de Camacho, el claro exponente (17 goles). Su figura no hubiera pasado a mayores si no fuera porque cada una de las últimas 12 veces que mi equipo ha visitado el Bernabéu, se me aparece en sueños la figura de este menudo delantero celebrando su gol como si fuera el último. Abrir los brazos al aire y enseñar el escudo de su antológica camiseta Puma. Aquella temporada fue la última que conseguimos una victoria en el estadio madridista: 1-2. Los dos goles de Lardín, claro está.

El Camp Nou, donde, a pesar de la gesta de la temporada pasada , ya hace 26 que el Espanyol no gana y el Bernabéu, ya empiezan a pesar como losas en la historia blanquiazul. Parece que en los últimos tiempos la cosa ha cambiado. Sin ir más lejos, el año pasado el Espanyol estuvo a punto de liarla a lo grande, se fue al descanso con 1-3, pero la presión del estadio en la temporada de las remontadas épicas y el saber que 4 días después se jugaba la finalísima de Glasgow, pesaron demasiado en un conjunto que tenía la cabeza en otros lances.

Técnicamente, esta temporada el Espanyol se presenta en el Bernabéu condicionado por dos bajas importantes: el timón blanquiazul, De la Peña, no estará por lesión, aunque tampoco ha estado en el genial primer tramo de los blanquiazules; y el eterno capitan, Raul Tamudo, que a la hora de hacer este escrito es seria duda. Con estas dos bajas todo parece indicar que Valverde puede disponer de un equipo menos competitivo, aunque si nos fijamos veremos que la plantilla no difiere, excepto en el caso de Tamudo, del equipo que en la primera vuelta le dio un repaso a los madridistas. Está claro que la diferencia, con Tamudo o sin él, cuando hablamos del Espanyol , es mucha diferencia, pero también está claro que Jonathan y Luis Garcia no son cojos, que Moisés y Zabaleta son capaces de retener a Guti y Robinho respectivamente, que Riera no tendrá rival claro en el lateral derecho (Ramos está sancionado) y que Jarque no se las tendrá que ver con Van Nistelroy. Hay más parejas de baile, la zona izquierda de la defensa espanyolista suele ser un calvario, pero no hay que desesperar, estoy seguro de que hay equipo suficiente para morder en Madrid. Valverde explicó el martes, y si lo explica Valverde va a misa, que es mejor encontrar a un equipo grande con las aguas revueltas. Y la Cibeles se ahoga ahora mismo en el río con más turbulencias de la geografía española. Espero que, como otras veces ha pasado, no nos convirtamos en el barco de salvamento de esa estatua capitalina que se hunde poco a poco. No me gusta que nadie muera ahogado, pero yo no he provocado esta tormenta, así que no hagáis que me tenga que responsabilizar de ella.
Por nosotros, y porque ya toca que me ponga a soñar en otro jugador, que al final voy a gastar la imagen de Lardin, espero que mi equipo salga el sábado a morder el césped, que se deje la piel, como siempre, y que nos traiga de Madrid tres puntos de oro y un giro de esta historia que ya se me hace pesada.

20 febrero 2008

Alineaciones confirmadas

Celtic: Boruc, Caddis, Caldwell, McManus, Naylor, Nakamura, Hartley, Robson, McGeady, Vennegoor y McDonald.

Barcelona: Valdés, Abidal, Milito, Márquez, Puyol, Touré, Deco, Iniesta, Messi, Henry y Ronaldinho.

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Lyon: Coupet, Reveillere, Squillaci, Boumsong, Grosso, Toulalan, Juninho, Källstrom, Govou, Clerc y Benzema.

ManU: Van der Sar, Brown, Ferdinand, Vidic, Evra, Hargreaves, Cristiano Ronaldo, Scholes, Anderson, Giggs y Rooney.

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Arsenal: Lehmann, Sagna, Touré, Gallas, Clichy, Eboué, Flamini, Cesc, Hleb, Adebayor y Eduardo da Silva.

Milan: Kalac, Maldini, Kaladze, Nesta, Oddo, Pirlo, Gattuso, Ambrosini, Kaká, Seedorf y Pato.

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Fenerbahçe: Volkan Demirel, Gönül, Edu, Lugano, Roberto Carlos, Selçuh Sahin, Aurelio, Ugur Boral, Deivid, Alex y Kezman.

Sevilla: Palop, Dani Alves, Escudé, Drago, Adriano, Jesús Navas, Keita, Poulsen, duda, Luis Fabian y Kanouté.

Más info en http://www.uefa.com/.

18 febrero 2008

El Girondins, la nueva esperanza

Entre 1988 y 1993 el fútbol francés fue territorio exclusivo del Olympique de Marsella. Con la presencia paulatina de jugadores de la talla de Papin, Abedi Pele, Deschamps, Völler, Desailly, Boli, Francescoli, Boksic o Cantona, la dictadura del OM parecía infinita. Nada más lejos de la verdad. El 20 de mayo de 1993 todo cambió. Ese día se disputó el partido del OM frente al Valenciennes correspondiente a la 36ª jornada, adelantado para que el conjunto mediterráneo pudiera preparar con tiempo la final de Champions League frente al todopoderoso Milan. Sobre el terreno de juego el partido no tuvo historia y el OM venció 0-1. Nada raro, hasta que dos días después el jugador local Jacques Glassmann denunció en público un intento de soborno por parte de dirigentes del Olympique, al parecer en busca de una victoria fácil que evitara desgastes innecesarios de cara a la finalísima europea. El OM ganó la Champions y, tres días después, se alzó con su quinto título consecutivo de L1 venciendo, nada más y nada menos, al rival eterno, el PSG, en el Vélodrome (3-1). Un mes después de aquella semana fantástica todo explotó en Marsella cuando la justicia deportiva francesa pudo demostrar la veracidad del soborno. El Championnat quedó huérfano y la UEFA vetó al equipo por “motivos éticos”, por lo que el Milan fue quien disputó la Supercopa de Europa y la Copa Intercontinental.



Con el OM fuera de juego -un año después descendió a la Ligue 2 por corrupción de su presidente-, la Ligue 1 se presentó la temporada 93-94 más abierta que nunca. Y vaya si lo estuvo. En las 9 siguientes temporadas hasta 7 equipos diferentes lograrían el título. PSG, Nantes, Auxerre, Mónaco, Lens, Girondins y Olympique de Lyon se repartieron los éxitos, sólo repitiendo Nantes y Mónaco, y con al menos 3 años de diferencia entre los 2 títulos. El último de este listado de alternativas fue el Lyon, que la temporada 2001-02 ganó el primer Championnat de su historia. Pocos imaginaban que aquello era el inicio de otra dictadura, la más larga de la historia de Francia, que todavía dura a día de hoy. Con tres entrenadores distintos en el banquillo -Santini, Le Guen y Houllier- y con Aulas en los despachos, el conjunto del Rhone hizo historia la pasada primavera al lograr su sexto título consecutivo. Bajo la política de fichar a los mejores jugadores de Francia para luego venderlos a precio de oro a los grandes europeos, el OL ha dominado con mano de hierro las seis últimas temporadas de la L1. Pocos son los jugadores que quedan de aquella mítica plantilla que obtuvo el primer título. Sonny Anderson, Carrière, Govou, Luyindula, Juninho, Marlet, Edmilson, Foé y Coupet formaron parte de ella. Temporada tras temporada el equipo fue variando y, poco a poco, fueron llegando nuevos jugadores semidesconocidos que se hicieron un nombre en el Gerland. En los siguientes años fueron aterrizando jugadores como Diarra, Reveillere, Dhorasoo, Essien, Elber, Abidal, Cris, Malouda, Wiltord, Ben Arfa, Benzema, Frau, Pedretti, Fred, Carew, Baros, Toulalan, Tiago o Kallstrom. La plantilla iba cambiando, pero el resultado era el mismo: la ley del Lyon. Y ya van 6.


Esta temporada el Olympique empezó más flojo que nunca con dos derrotas seguidas frente al Toulouse y el Lorient en las jornadas 2 y 3. Parecía que las marchas de Tiago, Malouda y Abidal sumadas al bajón físico de Juninho Pernambucano y a la lesión de Coupet eran demasiado escollo para el equipo. Además, uno de los fichajes más importantes del club, Keita, no cuenta con la confianza de Perrin, técnico de corte defensivo. Pero pocas semanas después volvió la ley y el Lyon recuperó el primer puesto. Bajo el liderato, ahora, de dos jóvenes promesas, Benzema y Ben Arfa, el equipo de Perrin volvió a ser el más fuerte, pero esta vez más por falta de regularidad de sus rivales que por mérito propio. Y es que los del Gerland llevan ya está temporada 6 derrotas y 4 empates. Otro dato: en las últimas 9 jornadas, el OL ha sumado 3 derrotas y 2 empates o, lo que es lo mismo, sólo ha sumado 14 puntos de 27 posibles. La gran ventaja con la que jugaba el Lyon era la falta de un rival de entidad que le mordiera los talones, pues el segundo durante gran parte de la liga, el Nancy, se ha ido desinflando poco a poco. Ha tenido que ser el tercero en disputa, el Girondins de Burdeos, quien amenace la ley no escrita del OL en el siglo XXI. De la mano del debutante Laurent Blanc, el equipo de la Gironda ha logrado 6 victorias en las últimas 7 jornadas que ha disputado. Los Ramé, Diawara, Jurietti, Jemmali, Diarra, Micoud, Bellion, Chamakh y compañía han logrado, por fin, ser regulares, y faltando apenas 13 jornadas para el final, la lucha por Le Championnat está servida. Sobre todo porque Blanc ha sido capaz de recuperar para esto del fútbol a un delantero que apuntó buenísimas maneras en River Plate, pero que luego se apagó en la fría Rusia: Fernando Cavenaghi. El delantero argentino ha marcado 11 goles en los 11 últimos partidos del Girondins, 8 de ellos en los últimos 7 encuentros de la L1. La seguridad y el potencial de este equipo quedó patente el pasado domingo. El Lyon había perdido el día antes frente al Le Mans y el Girondins visitaba el siempre complicado Luís II de Mónaco. El 0-0 del descanso fue sólo un espejismo, pues en la segunda parte el equipo de Blanc anotó nada más y nada menos que 6 goles. 6 son los títulos que suma el Lyon. 6 son los títulos que alcanzaría el Burdeos si se alzara con este Championnat. Lejos queda ya aquella L1 de 1998-99, año del último antorchado del Girondins. Sólo repiten Ramé, Jemmali y Micoud de aquel histórico conjunto que disponía, entre otros, de N’Diaye, Torres Mestre, Musampa, Laslandes y Wiltord.

Medio Championnat estará en juego el próximo 8 de marzo en el Gerland. El campeón, el Lyon, y el aspirante, el Girondins, se verán las caras en un duelo que promete ser apasionante. No lo tendrán fácil los de Blanc, que ansían abrir un buen Château Lafite-Rothschild y brindar con él por el título. En Francia hay esperanza, la última gran dictadura europea comienza a tambalearse. A votre sante!

15 febrero 2008

Para siempre, el rey del gol


Nunca existirá otro jugador como Ronaldo. Delantero total. Il fenomeno, el rey del gol, el gordo. Llamadlo como queráis. PSV. Compostela. Copa América. Se presentó en Eindhoven, deslumbró en Barcelona y se afianzó en el Inter. Parecía que su única maldición eran las Ligas, que las perdía una tras otra. France Football. Goles, goles y más goles. De cabeza, con la izquierda, con la derecha, al primer toque, a lo Maradona. Bicicleta frente a la Lazio. El primer aviso: Saint-Denis. Su Mundial, el del Brasil del aeropuerto, de Zidane. Goles, goles y más goles. Sólo tiene 23 años y el mundo está a sus pies. Su rodilla no aguanta tanta potencia y se parte. El mundo, su mundo, enmudece. Vuelve y se parte otra vez. Roma. El mundo, su mundo, le dice adiós. Ha engordado, pero viaja a Corea y a Japón. Goles, goles y más goles. Bota de Oro del Mundial. France Football. Van Gaal le desprecia y aterriza en Madrid. Alavés. Goles, goles y más goles. Old Trafford. La Liga. Cucarachas. Fiestas. Gordura. Pero siguen los goles. Capello. Milán. Debuta frente al Livorno y, un año después, se parte frente al Livorno. La rodilla, esta vez la izquierda, le vuelve a apartar de los goles.

340 goles en 520 partidos. 2 Copas del Mundo, 3 Copas América, 1 Copa Confederaciones, 1 Recopa, 1 Copa de la UEFA, 2 Intercontinentales, 1 Supercopa de Europa, 1 Copa de Holanda, 2 Supercopas de España, 1 Liga española, 2 Balones de Oro, 2 Onze de Oro, 3 FIFA World Player, 2 Trofeos Bravo, Balón de Oro del Mundial 98, Bota de Oro, Bota de Oro del Mundial 02, pichichi de la Eredivisie, 2 pichichis de la Liga española y pichichi de la UEFA 98.

Hasta pronto fenómeno, hasta pronto rey del gol.
















04 diciembre 2007

Euro 08. Primeras impresiones


Finalizada la clasificación para la fase final, con las bolas calientes y frías abiertas y repartidas y con el balón y las sedes oficialmente presentadas, el olorcillo a Eurocopa es fantástico. Es por ello que con éste se inicia una serie de artículos referentes a la Euro 2008 que se disputará en Austria y Suiza. Son las primeras impresiones. Más adelante desmenuzaré con mayor profundidad el nivel de cada grupo, la clásica y odiosa "lista negra" (jugadores que se pierden el torneo por lesión, apunten ya uno, el suizo del OL Patrick Müller) y una pequeña sorpresa que estoy preparando y que, por desgracia, todavía está en fase embrionaria.

Sorteo

Poco puedo añadir que no se haya dicho ya. Sobre todo quiero mostrar mi malestar por la configuración de los cruces de cuartos y semifinales, que evitan ya, antes de empezar, algunos emparejamientos. Así, por ejemplo, es imposible una final Francia-Italia o Portugal-Alemania, como una semifinal Francia-Alemania o Portugal-Holanda. La única explicación algo coherente a esta decisión de la UEFA radica en la idea que la final sea un partido inédito en el torneo. Quiero decir. En la pasada Euro, Grecia y Portugal se enfrentaron en la primera fase y en la final. Ahora, con el cambio de recorrido, este hecho es imposible, pero las consecuencias son, según mi opinión, peores.

Este itinerario prefijado provoca que, entre Portugal, República Checa, Turquía, Suiza, Alemania, Croacia, Austria y Polonia salga sí o sí uno de los finalistas. Lo mismo ocurre entre los de los grupos C y D. Es bastante evidente la descompensación entre los 8 primeros y los segundos, siendo, a priori, Portugal y Alemania los grandes beneficiados, con permiso del siempre competitivo combinado checo y de las dos grandes outsiders: Suiza y Croacia. En el otro lado, las potencias se han concentrado en el Grupo C, en el que Holanda, Francia e Italia pelearán por no irse a casa antes de tiempo. Rumanía, otra fuera del guión pero con cosas por decir, ha tenido muy mala suerte y goza de escasas opciones. ¿El D? España ha tenido flor y no debería sufrir para estar en cuartos –sería lamentable que no pasase de ronda-. Ahora bien, lo que le espera en cuartos y en semis, en caso de llegar, será terrorífico, pues Francia e Italia son las dos selecciones europeas con mayor presencia en finales de Euros y Mundiales de los últimos años. Siempre hay sorpresas, pero no veo ni a Rumanía, ni a Grecia, ni a Suecia en semis. La otra duda es Rusia, que en un hipotético cruce con Holanda podría tener sus opciones.

La tarjeta roja: Para quiénes escogieron y/o proyectaron las sedes. Serán 8 y seguro que maravillosas, ultramodernas y multifuncionales, pero también pequeñas. Es normal, ¿para qué quieren en Suiza cuatro estadios enormes si la UEFA sólo obliga a un mínimo de 30.000 espectadores? Ello repercute negativamente en el espectador. Ha habido una avalancha de demanda de entradas que no podrá ser saciada. Entre patrocinadores y demás pocos serán los agraciados que podrán visitar las bellas ciudades imperiales austríacas y los paisajes heidianos suizos con la excusa de vivir in situ la fiesta del fútbol. Lo peor de todo es que luego veremos huecos en los estadios, como ya sucediera en Portugal y en Alemania.