24 julio 2006

Cuidado Txiki, falta un 9

Después de alzar la segunda Liga consecutiva y la Copa de Europa, el Barcelona tiene ante sí una dura tarea: el mantenerse arriba. Desde la llegada de Laporta, el Barcelona ha ido peldaño a peldaño cumpliendo objetivos. Así, el primer año la idea fue clasificarse para la Copa de Europa y volver "al círculo mediático virtuoso" y se logró. Ronaldinho fue la piedra angular del proyecto y, tras una primera vuelta desastrosa que casi se lleva por delante a Rijkaard y que provocó el inicio del affaire Rossell, el técnico tulipán instauró, con la llegada de Davids en diciembre, el 4-3-3 de la remontada y de los futuros éxitos. Con la base ya empastada y cuajando, el Barcelona subió un peldaño cualitativo y se marcó como tarea principal alzar la Liga. Para ello llegaron, entre otros, Deco, Edmílson, Larsson y Eto'o. A pesar de la plaga de lesiones, el Barcelona logró un estilo de juego propio y definido y arrasó en el campeonato estatal. La temporada fue un éxito total, pero la temprana caída europea en Stamford Brigde dejó en el paladar culé un punzante sabor agridulce. De este modo, una vez logrado dominar el campeonato español, el siguiente paso era hacer algo grande en Europa. Muchos pensamos que para tan complicado objetivo hacían falta varias incorporaciones, pero el Barcelona sólo trajo a Van Bommel y a Ezquerro. Desde la prensa se vendió la idea de que manteniendo el bloque anterior y añadiendo al engranaje culé los 4 lesionados de gravedad, la plantilla era más que suficiente. Otros, entre los que me incluyo, atribuyeron la falta de altas a las pocas habilidades de Txiki en fichar bueno, bonito y barato y en el poco líquido existente en la caja. Ya sin el "fichador" Rossell en el buque azulgrana, el panorama se enturbió todavía más tras el regalo de Riquelme al Villarreal por cuatro duros. Aún y así, el Barcelona volvió a cumplir las metas marcadas y logró el segundo doblete Liga-Champions de su historia y la Supercopa de España.

Llegados a este punto, y por extraño que parezca, las dudas toman otra dimensión. ¿Y ahora qué? Se preguntan muchos. Obviamente, el objetivo debe ser disputar con las máximas ganas los 6 títulos en juego y alzar los máximos posibles. Champions, Liga y Mundialito de Clubes son los más apetecibles. Por ello, volvemos otra vez al tema de las altas y bajas. Al inicio del verano, una voz amiga con nombre Johan Cruyff aconsejó públicamente al hoy candidato a la presidencia azulgrana Joan Laporta vender a una de las vacas sagradas para evitar relajaciones. Durante días pareció que Deco era el elegido, pero ahora todo se ha calmado. De momento, han llegado 3: Gudjohnsen, Thuram y Zambrotta y se han ido Larsson, Maxi, Rodri, Damià y Gabri. Los fichajes van viento en popa y la plantilla va tomando una forma espectacular pues, a los 3 recién llegados, hay que añadir la vuelta de los lesionados Xavi y Messi. Aún y así, observo un vacío muy importante. La portería está medianamente bien cubierta; la defensa, con Puyol, Márquez, Zambrotta y Thuram me parece espectacular; el centro del campo es maravilloso; pero arriba falta algo. Para la banda derecha Messi y Giuly, para la izquierda Ronaldinho, Gudjohnsen y Ezquerro, pero para la posición de 9 sólo está Eto'o. ¿Qué pueden jugar ahí Guddy y Ezquerro? Pues claro, pero sólo en algún partido aislado en caso de baja del camerunés. ¿Y si Eto'o se lesiona (ya no digo muy gravemente) para un mes? ¿Va a jugar Gudjohnsen 8 0 9 partidos consecutivos los 90 minutos como único punta? No, pues Guddy no es un 9 puro, sino un llegador con mucho gol. En mi opinión, el Barcelona no necesita ni a Vieira ni a Cristiano Ronaldo (los nombres que suenan ahora), sino un '9' puro, un Larsson, un tío que supla a Eto'o y que fije a los centrales en partidos atascados como la final de París. Al principio se habló de Henry, luego de Forlán, luego de Klose y luego de Diego Milito, pero tras la llegada de Gudjohnsen la búsqueda de un delantero ha desaparecido. Si el Barcelona llega lejos en la Champions y en la Copa del Rey, esta sería la temporada con más partidos en la historia del club azulgrana, y Eto'o, por mucha hambre de goles y minutos que tenga, se queda corto para tantos partidos. Cuidado Txiki, te falta un 9.

05 julio 2006

Bravo Italia (el fin del Catenaccio)

Ayer vimos, sin duda, el mejor partido hasta la fecha del Mundial 2006. Emoción, lucha, entrega, partido durante muchos minutos de ida y vuelta y una prórroga simplemente espectacular. El Alemania-Italia de Dortmund está ya en los libros de los mejores partidos de la historia de los Mundiales y, razonar para vosotros mismos: fue mucho mejor de lo que todos esperábamos.

Italia, qué grande. Yo siempre he sido, tras seguidor del Barcelona, milanista, y llevo tiempo defendiendo el juego del equipo de Ancelotti, mucho más ofensivo que el de muchos equipos no italianos. Ayer, Lippi demostró que la Azzurra sigue el camino del AC Milan: un equipo ofensivo con una defensa infranqueable (sólo ha encajado un gol que anotó Zaccardo en propia puerta).

Qué grande fue ayer la Azzurra, qué lección de fútbol dio tanto en ataque como defensivamente. Atrás fue un muro. La mayoría de los ataques teutones morían en los pies de Gattuso. Si pasaban caían frente a Cannavaro y Materazzi. Y las 3 veces que superaron el segundo escollo, ahí estaba Buffon para demostrar que sigue siendo el mejor portero del Mundo. Y arriba, Italia siempre llevó más peligro que Alemania. Pirlo y Totti controlaron la zona de creación y Luca Toni se pegó una paliza en los desmarques abriendo huecos para las incorporaciones constantes de Grosso, Zambrotta y Perrotta, que le daban a Italia superioridad y sorpresividad en la segunda fila. Con esto, Alemania fue a remolque toda la primera parte. Aún y así, el equipo de Klinsmann pudo vencer en la segunda, en la que el cansancio italiano permitió el resurgir teutón que, aún y así, atacó siempre descontroladamente y sin ideas.

Con todo, el partido se fue a la prórroga. "Otro 0 a 0 dirían muchos", pero el partido, hasta aquél momento, había sido muy entretenido. Y todavía restaba lo mejor. ¡Qué prórroga! Fantástica, maravillosa, tensa. Ninguno quería perder. Alemania temía a Buffon e Italia vivía atenazada ante su mala suerte histórica en los penaltis. Y ante estas premisas la prórroga fue un correcalles, un ir y venir constante con 20 gladiadores subiendo y bajando con más fuerzas psíquicas que musculares. Y Lippi jugó mejor sus cartas y calló muchas vocas que siguen clamando contra el fútbol italiano. Sacó a Iaquinta y Del Piero por Perrotta y Camoranesi. Quería el partido sí o sí y lo logró. Italia volvió a ser la de la fase de clasificación y la de Ghana. Fútbol ofensivo, subida de los carrileros y toque en el centro. En dos minutos dos postes. Italia, como casi nunca ocurre, se lo merecía. Y al final, el cuento tuvo un final felicísimo. Minuto 118. Chutazo de Pirlo con paradón de Lehamann, que manda a córner. Rechace del saque de esquina a pies de Pirlo, amaga el tiro y se la deja a Grosso, que marca de rosca. Al minuto, Gilardino le da un balón de oro a Del Piero que machaca a Alemania. 0 a 2 y a la Final por la puerta grande.

Mención especial para un jugador que ayer fue clave: Gattuso. Muy criticado siempre pero titular allí donde juega. Ayer completó, como casi en todos sus encuentros, una actuación impresionante. Recupera, corre, muerde, apoya. Y así los minutos que hagan falta. No hace taconazos, pero su papel quizá sea más importante que el de Totti o Del Piero.

El otro premio se lo doy a Lippi. Ya demostró apostar por el juego ofensivo en la fase de clasificación, en la que siempre puso a dos delanteros, un '10' jugón (Totti) y un centrocampista creador (Pirlo). Y siguió la misma línea contra Ghana y EEUU. Luego, atrapado por las críticas, volvió a apostar por el juego de contención mientras todas sus buenas intenciones cayeron contra Australia ante la expulsión de Materazzi. Pero ayer, viendo que el partido era un doble o nada, volvió a sus orígenes al frente de la Azurra y sacó a dos delanteros. Italia, con 0 a 0 y Buffon como seguro de vida en los penaltis, acabó el partido con Gilardino, Iaquinta, Totti, Del Piero y Pirlo.

Bravo Italia, bravíssima!

03 julio 2006

Mucho ruido y pocas nueces

Ya sólo restan 4 partidos de 64: tres decisivos y uno prescindible a todos los niveles. Llegado este punto, quiero extraer unas cuantas conclusiones de esta World Cup 2006:

1.- Mi primera gran conclusión es que este Mundial ha sido bastante decepcionante. He visto los 60 partidos jugados hasta la fecha y pocos han sido buenos. Mucho conservadurismo en los marcadores, poca creatividad en el juego ofensivo y, en general, poco fútbol.

2.- Los jugadores a priori marcados a ser estrellas se han estrellado. Esto ha ocurrido tanto entre los jugadores consagrados (Ronaldinho, Lampard, Van Nistelrooy, Raúl, Riquelme...), como en los jóvenes que se debían consagrar (Messi, Robben, Rooney...). En este apartado, lógicamente, se han ido salvando los jugadores de los equipos que siguen el liza como son Zidane, Henry, Ribery, Ballack, Klose, Podolski, Lahm, Figo, Cristiano Ronaldo..., aunque el nivel de la mayoría de ellos no ha sido, en general, el esperado. Salvando el caso de Zidane en Francia y el de Klose en Alemania (que dicho sea de paso no estaban en las quinielas para ser los más decisivos), los mejores de Italia no han sido ni Totti, ni Gilardino, ni Luca Toni, ni Del Piero, sino Gattuso, Cannavaro y Buffon; en Alemania, la estrella Ballack y el previsible mejor joven Schweinsteiger tampoco han sido los más destacados, sino Frings, Lahm y Klose; en Portugal, mientras Deco ha hecho bien poco y Cristiano Ronaldo se ha cargado de florituras poco productivas, los mejores han sido Maniche, Carvalho y Ricardo; por último, en Francia, los jugadores más destacados, además de Zidane en el partido contra Brasil y de Ribery contra España, van siendo Vieira, Thuram, Sagnol y Makelele. Esto muestra lo visto en este Mundial: pocos delanteros resolutivos, pocos jugones y mucho centrocampismo y juego de contención.

2.- África ha defraudado. A las ya bajísimas pretensiones previas de Angola, Togo y Túnez corroboradas durante el Mundial, hay que sumarle el fracaso de Costa de Marfil. No jugó mal ni contra Argentina, ni contra Holanda, ni contra Serbia, pero cayó en el grupo de la muerte dejando una sensación de fracaso, de gran selección eliminada a las primeras de cambio. Al otro lado, Ghana. Una selección que apuntaba buenas maneras y que se coló en octavos dejando fuera a la que más gustó junto a España en la primera jornada, la República Checa. Ghana jugó bien al fútbol y dominó ante Brasil, pero su falta de pegada la mandó a casa con un 3 a 0 dejando al fútbol africano en muy mal nivel. Quizá, si en vez de Angola, Togo y Túnez se hubieran clasificado Camerún, Nigeria, Marruecos, Sudáfrica o Egipto, el papel de África hubiese sido mejor.

3.- Pocas sorpresas. Aún jugando mal, las grandes fueron ganando todos sus partidos y no dejaron opición a las sorpresas. Con decir que la única gran fracasada en la Primera Fase fue Chequia, está todo dicho. Las sorpresas llegaron en octavos y en cuartos. Durante los primeros partidos todo el mundo veía con opciones a España, Inglaterra, Argentina, Brasil y Holanda por encima de Portugal, Francia, Italia y Alemania. Por eso me atrevo a decir que las semifinales son toda una sorpresa. De las medianas que más me han gustado destaco a Ecuador, México, Australia y Suiza.

4.- El juego defensivo se ha vuelto a imponer. Tras la final de la Champions League de París en la que dos equipos jugones mostraron como llegar a lo más alto mediante un fútbol vistoso, mucha gente esperaba que ocurriera lo mismo en el Mundial. Brasil e Inglaterra no han estado al nivel y su relevo pareció cogerlo España, Holanda y Argentina en algunos momentos. A la postre todo se cayó como un castillo de naipes y las grandes potencias físicas se han impuesto en forma de Makelele, Vieira, Frings, Maniche, Gatusso y Cannavaro. A los amantes del juego vistoso sólo les queda Portugal que, aún y así, le debe gran parte de su éxito al gran papel de Maniche, Petit, Costinha y Thiago en la medular y de Carvalho y Meira en el centro de la zaga.

5.- Mundial de datos: Suiza se fue para casa sin encajar un sólo gol, Ronaldo batió el récord absoluto de goles mundialistas, Ricardo se paró 3 penaltis en una misma tanda y Henry marcó su primer gol en la historia de Francia a pase de Zidane.

6.- Árbitros malos y decisivos: si mal han estado la mayoría de jugadores protagonistas, peor aún lo han estado los árbitros. Ante la igualdad de los partidos y la falta de goles, las decisiones de los colegiados han vuelto a ser, como lo fueron ya en 2002 en Corea y Japón, erróneas y decisivas. El uso de la tecnología va ganando enteros.

7.- Lo mejor: la afición de las 32 selecciones.

Hasta aquí unas cuantas conclusiones escritas a toda prisa. De cara a las semifinales, el corazón me pide una final Italia - Portugal. Italia porque se enfrenta a la anfitriona (suelo situarme al lado de los desfavorecidos) y porque una alegría a la afición italiana no le iría nada mal ante los hechos bochornosos que están asolando al Calcio (los tifosi no tienen culpa alguna del Moggigate). Por su parte, elijo Portugal porque es la que mejor juega de las 4 restantes, por Scolari (junto a Guus Hiddink el mejor técnico del Mundial) y porque juega contra Francia (no soporto a Barthez ni al chulapo y prepotente Henry). Aún y así, la cabeza me dice Alemania - Francia, espero equivocarme.

30 junio 2006

En pleno siglo XXI, la censura llega al Mundial

Hace escasos minutos ha terminado el Alemania-Argentina. El encuentro ha tenido todo lo que deben tener unos cuartos de final de un Mundial: goles, nervios, entradas duras, tensión, prórroga, penaltis... Pero también ha tenido otra cosa que no debe aparecer en pleno siglo XXI: la censura.

A nadie se le escapa que a la FIFA le interesaba que pasase Alemania, y así ha sucedido. No digo que el combinado teutón no haya sido mejor que Argentina, que lo ha sido, digo que la imagen de Blatter junto a Merkel y Beckenbauer dice mucho de este Mundial. Todo empezó ha oler mal con la designación del lamentable y admiradísimo por la FIFA Lubos Michel. Tras llevar un Mundial desastroso plagado de errores decisivos, la FIFA le ha premiado con el partido más tenso de los cuartos.

Yo, personalmente, era 100% imparcial antes del encuentro. Me he sentado en el sofá con el único propósito de disfrutar de un partidazo. Pero en el minuto 85 todo ha cambiado y he deseado apasionadamente que Alemania cayera eliminada. En ese minuto ha sucedido un hecho que seguramente muchos televidentes no hayan apreciado y que, para mí, es lo más asqueroso que ha ocurrido en este Mundial. Concretamente, Maxi Rodríguez se ha escapado por banda, ha colgado el bálón al área y, presumiblemente, Ballack le ha dado con la mano. Y digo presumiblemente porque la imagen ha quedado ahí, en el recuerdo. Cientos de cámaras, tecnología HD y ninguna repetición, muestra más que clarificante de la resolución de la jugada: seguro que era penalty. La FIFA siempre alude a argumentos más o menos falaciosos para defender a sus árbitros: son humanos, deben decidir en décimas de segundo..., pero me gustaría saber como argumentan que un realizador de televisión, alemán, por supuesto, se haya pasado por el forro más íntimo una jugada que era muy decisiva. Aquí no hay excusas ni tonterías que valgan. Se ha producido una supuesta mano en el área alemana a 5 minutos del final que alguien ha decidido censurar. Sino hay imágenes, no hay polémica. Así todo queda perfecto para los intereses de la FIFA, pues Alemania ha pasado a semifinales y Lubos Michel queda como un cojonudo árbitro que, además, gana enteros para pitar la final de Alemania contra alguien que será derrotado.

Hoy la censura ha aparecido en un Mundial que cada vez desprende un tufillo más concentrado y vomitivo. Ya no les vale con "errores" garrafales que han adulterado varios partidos importantes, también dirigen las imágenes que el público del Mundo entero puede ver. La censura antidemocrática ha llegado al Mundial ¿Qué sera lo próximo?

Kick off a lo bueno

Hoy empieza lo bueno. El Mundial de verdad. Ya sólo quedan 8 selecciones de 32 en liza y los todos ases se descubrirán sobre la mesa en forma de terreno de juego. Es una lástima que Francia no quedara 1ª de su grupo, pues seguramente, en este Mundial de las insorpresas, habría un Italia-Francia y un España-Brasil que todavía engrandarían más esta fase de cuartos que se avecina espectacular. Vayamos con los encuentros de hoy:

Alemania-Argentina. Hoy a las 17h, en Berlín, se disputará uno de los mejores encuentros posibles a nivel de selecciones. Dos clásicos cara a cara y con un pasado reciente común, pues se reeditarán las finales del 86 y del 90 que marcaron una época de gran rivalidad. En América venció Argentina, en Europa Alemania. Veremos si hoy sigue estadística El encuentro de avecina de lo más igualado posible. La pegada alemana contra el juego estético argentino. La albiceleste es superior técnicamente al combinado teutón, pero el hecho de jugar en casa le da a Alemania un plus de motivación que iguala la contienda y la sitúa al 50%. Cabe destacar que las dos se sienten cómodas jugando a la contra, por lo que quien marque primero tendrá mucho recorrido en su haber. Por técnica, Argentina debe dominar el balón, que tal y como está configurado el equipo debe pasar siempre por los pies de Riquelme. Hasta la fecha ha quedado patente que Alemania sufre cuando le juegan al espacio, a las espaldas de su talón de Aquiles: sus dos centrales. Si Crespo le abre espacios a Saviola y el ‘Conejo’ conecta con Riquelme, Alemania sufrirá,m ás aún si Maxi sigue al gran nivel del Mundial. Por eso, el papel de Frings y los apoyos defensivos de Schweinsteiger, Schneider y Ballack deben ser hoy claves. Al otro lado, la selección teutona seguirá a lo suyo: toques horizontales en el centro del campo, chutes desde media distancia y balones a Klose, su jugador más en forma. La clave de Alemania debe ser hoy el juego aéreo, pues su superioridad por alto es manifiesta. Veremos qué pasa. El encuentro, para un aficionado imparcial, será apasionante.

Apuesto por Argentina.

Italia-Ucrania. A priori el encuentro más aburrido y descompesando. La triste Italia del juego aburrido y pausado contra la sorpresa del Mundial. La azurra no debería tener problemas para meterse en semifinales como casi siempre, sin hacer ruido y con mucha fortuna. Pero cuidado, pues Ucrania también es un equipo compacto, de juego pausado y que mete un gol con media ocasión. Además, Shevchenko es temido en Italia, donde le conocen muy bien y saben de su potencial. Otro plus para Ucrania son las bajas de Nesta y Materazzi que obligarán a Lippi a poner a Andrea Barzagli, y el funcionar de la dupla Barzagli-Cannavaro es toda una incógnita. Con todo, Italia debe pasar por historia y tradición. Lo normal es que el encuentro tenga pocos goles, por lo que la efectividad será hoy más fundamental, si cabe, de lo ya habitual. Otra clave puede ser psíquica, pues al ya doloroso Moggigate que afecta a gran parte de la plantilla se ha sumado el intento de suicidio de Pessotto. La conmoción puede afectar y mucho a la gran mayoría de jugadores azurri.

Apuesto por Italia.